Tiempo de guerra y paz, lugares de incertidumbres

No creo que exista una guerra limpia, ni sucia, guerra es guerra, y la estrategia para ganar frente al otro, es aprovechar las ventajas que tienen a su disposición para demostrar su poder. Las víctimas siguen estando en el medio, no son reparadas y mucho menos nombradas como una parte fundamental y las noticias que vemos a diario, nos dejan más incertidumbres que seguridades.


Estamos en un tiempo hostil, donde los poderes políticos, líderes y dirigentes se encuentran en constante agresividad, acuerdos prematuros se firman y no existen garantías de educación, ni de seguridad. vemos un futuro muy nublado.

Te comprendo si quieres dejar todo atrás, subirte a un avión y salir del país dejando que todo siga su curso. Actualmente se habla de justicia, de paz, de resistencia civil, sin embargo, todos estos discursos quedan cortos en materia de soluciones, frente a lo que el país ha afrontado en toda su historia y sobre todo lo que la sociedad afronta en su diario vivir.

Fallidos intentos de negociar la paz, han dejado como resultado que mucha gente ya no crea en tratados, en acuerdos, en arreglos, pues han sufrido las consecuencias de estos por parte de los actores involucrados; desplazamiento forzoso, secuestro, intimidación, falsas promesas, como para nombrar algunas cosas que, a pesar de tanto discurso de paz, siguen pasando en el país y que han generado la inseguridad en distintos sitios.

Cada persona que habita esta nación, tiene un rol en la sociedad, intenta sobrevivir en un mundo que, en vez de darle seguridad, le genera más incertidumbre acerca de su futuro, el de su familia o conocidos, y a veces siente que sus representantes políticos están interesados en sólo un tema, olvidando otros problemas de mayor importancia.

Todos luchamos por tener la mejor calidad de vida, hoy en día, nos rige la supervivencia del mejor adaptado a un mundo globalizado, y aquellos que no están en este grupo, dependen enteramente de la economía informal, intentando conseguir un futuro mejor para su familia, esclavizandose en horarios laborales extensos, exponiéndose a empleos que podrían significar algún problema para la salud, siendo parte de empresas donde la explotación laboral es frecuente y diaria.

Tener incertidumbre, significa estar en un país del cual no tenemos garantía de que algo o alguien va responder por nuestras necesidades, ni por nuestra protección, nos crea miedos en aquellas cosas que pueden desestabilizarnos, obligándonos a afrontar una vida provista de lo necesario para poder estar seguros de nuestra supervivencia, encerrándonos en nosotros mismos y aceptando una vida llena de miedos y metas básicas que no nos dejan avanzar.

Saber que no tenemos nada seguro, nos genera desconfianza. Muchas personas por encontrar aquello que les permita estar estable en su vida, caen en las redes de dependencias que prometen algo más allá de la muerte y bienestares de la vida, buscando en éstas la seguridad que el gobierno no les da, el problema es que muchas de estas entidades se mueven bajo discursos de fe para fines políticos o religiosos. ¿En dónde buscamos protección, seguridad y certeza en estos tiempos de guerra y paz?

El sociólogo Zygmunt Bauman en su libro ‘En busca de la política’ ha analizado la sociedad a partir de la interacción con las personas, para conocer si somos controladores o controlados, si nos comportamos “para” hacer las cosas o “por” hacer las cosas, nos muestra, cómo la incertidumbre se ha vuelto un estilo de vida, con la cual convivimos a diario, salimos de la casa sin estar seguros de si volveremos, afrontamos exámenes públicos sin saber si nos irá bien por desconfiar de nuestro sistema académico, preferimos coger taxi a exponer nuestra integridad en un transporte masivo, estos son ejemplos de que vivimos con la inseguridad de una manera cotidiana.

Buscar la protección, la seguridad y la certeza en estos tiempos es difícil, sin embargo, está en cada uno empezar con su familia, dando ejemplo a sus hijos, creando ambientes de confianza en cualquier lugar, de está manera es posible que no sólo demostremos vivir con tolerancia, sino además estamos generando paz en nuestra sociedad, creando zonas seguras para nuestros seres queridos en un futuro, a través del respeto, la convivencia y la tolerancia.

Que triste es, que en pleno Siglo XXI, no podamos disfrutar el país de una manera completa, no podamos caminar tranquilamente de noche ni recorrer sus montañas en diversas regiones, no se pueda investigar tranquilamente sobre los miles de cosas que la historia nos dejó por miedo a ser secuestrados o desaparecidos. De todas maneras, dependemos de que se logre la paz, si no, seguiremos viviendo en un lugar donde buscamos la protección tratando de no exponernos, de no recorrer las calles de nuestra ciudad por miedo a robos, encerrándonos en nosotros mismos, buscando siempre la individualidad, intentando no estar en un sitio en el que no nos han llamado, generando desinterés en temas nacionales por ya no creer en promesas.

No estoy en contra del proceso de paz, este es un acuerdo que está buscando precisamente darnos la seguridad en este país, por supuesto, seguirán existiendo robos, criminales, bandas, pero ir mejorando de a poco esté país, es retornarles la confianza a las personas en varios ámbitos.

Actualmente vivimos en un país donde por el momento, la única certeza es la muerte, no se sabe ni cuándo ni dónde, pero sucederá. Ojalá más allá de discursos sobre resistencia civil o sobre cómo acordar la paz, podamos tener seguro nuestro diario vivir, saber que podemos caminar en una ciudad segura, libre de violencia, de cadenas que nos amarren y no nos permitan conocer este gran país, que se ha visto manchado por la sombra de la injusticia y la inseguridad, para así darles la seguridad y la certeza del bienestar a las siguientes generaciones.

Estamos en un tiempo hostil, donde los poderes políticos, líderes y dirigentes se encuentran en constante agresividad, acuerdos prematuros se firman y no existen garantías de educación, ni de seguridad. vemos un futuro muy nublado.