El gran maestro que no debemos olvidar

Hace poco murió uno de los grandes escritores del país, Fernando Soto Aparicio, un gran autor colombiano, recordado por la mayoría de personas por ser el creador de grandes obras, como por ejemplo ´La rebelión de las ratas’ una de las 44 novelas que narran las distintas problemáticas que el país ha padecido, contándolas a partir de diferentes situaciones y distintos personajes.
El fallecimiento de este autor, no tuvo mayor relevancia que la de cualquier escritor que apenas es medianamente reconocido, homenajes que no pasaron más allá de publicar viejas entrevistas en portales literarios o periódicos, nombrar sus obras más reconocidas en algunos medios y hacer algunos eventos que no salieron de Boyacá, lugar donde nació. En pocos días se olvidó el asunto y a las generaciones actuales no les hicieron comprender la importancia de un escritor como él en nuestro país.

Recuerdo que cuando Gabriel García Márquez murió, las noticias no pararon en meses, contaron hasta agotar la información, mostraron todo su trabajo, se crearon por montón: afiches, portavasos, e incluso servilletas con su cara, frases que él había dicho en algún momento fueron compartidas por miles de personas en todo el mundo, por medio de las redes sociales. Inclusive actualmente aún se habla de él como si nunca hubiera partido y es referencia para todo escritor novel.

Estos grandes escritores como lo fueron Gabo y Fernando Soto Aparicio, más allá de su imagen y de sus obras más importantes, los hechos que nos contaron en todas sus publicaciones hechas desde sus primeros pasos como escritores, narran temas considerables sobre nuestra cultura en un ámbito nacional, abarcando en todo sentido, el lado humano de una sociedad llena de diversidades e ideologías.

Fernando Soto Aparicio nació en el pueblo de Socha, Boyacá, un pueblito de casas coloniales y apenas 4000 habitantes, desde muy joven se dedicó a la literatura, escribió en distintos géneros, y fue periodista como columnista de opinión, en varios periódicos importantes del país. También fue poeta, dramaturgo, guionista y profesor, entre más profesiones que tuvo a lo largo de su carrera.

Mientras el realismo que Gabriel García Márquez plasmaba en sus obras era mágico, el realismo de Fernando Soto Aparicio se basaba en el humanismo, la cotidianidad y los conflictos sociales de un país marcado con los horrores de la explotación, la violencia, la desigualdad social, la injusticia y la ignorancia entre más cosas.

En sus obras, podemos leer el objetivo claro de él de denunciar y visibilizar aquellos de los peores problemas que pueden existir, y que existen aún, en el país, por ejemplo, el tema de la explotación laboral, que es expuesto en su novela ‘La rebelión de las ratas’. En toda su carrera, en publicaciones anteriores ya estaban presentes varios temas más, en su mayoría problemas sociales. ‘Bienaventurados’, ‘Viajes al pasado’, ‘Mundo roto’, poemas y más escritos que él creó como: ‘La paz sea con nosotros’, ‘pasos en tierra´, aunque sean obras de los 80s parecen que hubieran sido hechas para estos tiempos en los cuales se habla sobre paz y solución de conflictos.

A Fernando Soto Aparicio podemos recalcar su gusto por llegar a varias audiencias, si bien tiene poemas de amor dedicados a la mujer, también tiene libros destinados a un público infantil como ‘Guacas y guacamayas’. La realidad social no es un tema de unos pocos, es un concepto que nos afecta a todos y que no discrimina, edad, sexo, educación ni religión.

Desde los 6 años, este autor ya tenía una pasión consagrada a la escritura, y una fuerte preocupación frente a lo que pasaba a su alrededor, en la sociedad. Muchos medios y personas han resaltado varias de sus obras, pero no profundizan en los trasfondos de éstas, ni en su implicación en estos tiempos, donde muchas de las situaciones que Fernando Soto Aparicio nos narró en sus libros, siguen siendo reales y se ven a diario, por ejemplo:

La Injusticia: En el cuento ‘Mientras Llueve’ la protagonista Celina es acusada de un crimen que no cometió, esta problemática la vemos a diario, las personas acusan a otros de todos sus males, el problema es el castigo que personas inocentes pueden llegar a recibir y el cual puede acabar con sus vidas.

La Violencia: En su obra ´Después empezará la madrugada’, un pueblo tranquilo y pacífico es interrumpido por un grupo de hombres, que quieren arrasarlo y quemarlo por completo, ya lo han hecho en otros pueblos y quieren comenzar otra vez. A diario los pueblos con tradiciones culturales en nuestro país, son arrasados por el conflicto armado, en muchos de estos viven personas que, por causas ajenas, dan su vida, algo muy real y que Soto nos ilustra desde esta novela.

La Sociedad y la Religión: “Proceso a un Ángel” trata sobre la quema de brujas en pleno siglo XX, nos muestra como una niña es juzgada por falsos milagros, en esta obra encontramos aspectos culturales de los pueblos muy ligados a la religión, a sus creencias, pero también al trato de los niños en esta sociedad, a su falta de cuidado y de amor por parte de sus padres.

La Vida: “Todos los ríos son el mismo mar”, es una novela, donde el autor bajo tres puntos de vista hace reflexionar al lector sobre el tema de la eutanasia, tema de debate actual e incluso global. El límite entre el amor y la muerte, los pensamientos de una sociedad que está esclavizada a preceptos antiguos. El autor nos deja en claro que la vida es un derecho y no un deber.

Estos cinco conceptos, no son sólo lo único que este autor ha tratado en todas sus obras, apenas les he traído algunos de los temas más importantes, para que al menos tenga la curiosidad de interesarse por alguna que otra obra que mencioné, pero sobre todo para que las generaciones actuales reflexionen acerca de lo que los rodea y aprendan que más allá de su jardín, existen historias como las que Francisco Soto Aparicio nos ilustró sobre Colombia. ¡No olvidemos a este gran maestro!

Hace poco murió uno de los grandes escritores del país, Fernando Soto Aparicio, un gran autor colombiano, recordado por la mayoría de personas por ser el creador de grandes obras, como por ejemplo ´La rebelión de las ratas’ una de las 44 novelas que narran las distintas problemáticas que el país ha padecido, contándolas a partir de diferentes situaciones y distintos personajes.